La ENVIDIA es un fenómeno PSICOLOGICO muy común que HACE SUFRIR enormemente a muchas personas, tanto a los propios envidiosos como a sus víctimas. La envidia es un sentimiento de FRUSTACIÓN insoportable ante algún bien de otra persona, a la que por ello se DESEA inconscientemente DAÑAR. ¿Por qué?
El envidioso es un insatisfecho (ya sea por inmadurez, epresión, frustración, etc.) que, a menudo, no sabe que lo es. Por ello siente consciente o inconscientemente mucho RENCOR contra las personas que poseen algo (belleza, dinero, sexo, éxito, poder, libertad, amor, personalidad, experiencia, felicidad, etc.) que él también DESEA PERO NO PUEDE o no quiere desarrollar.
Viene todo esto a cu ento por la ANIMADVERSIÓN que levanta CRISTIANO RONALDO allá por donde pasa, no se le perdona que sea más guapo, más joven, tenga más dinero…. que el resto de los mortales y además sea un gran profesional que juega bién al fútbol. ALGUNOS CONTRARIOS SE DEDICAN UNICA Y EXCLUSIVAMENTE A NO DEJARLE JUGAR , mientras los aficionados del equipo contrario se dedican a molestarle con punteros laser y a insultarle con frases tan hirientes como ‘Cristiano muérete’ y otras ‘lindezas de estúpidos maleducados.’ .
Lo que hace C.R. se mira con lupa. Si cualquier otro jugador ‘BAJITO’ y ‘FEO’ bromea con la grada es una gracia, pero… si lo hace C.R. es una ofen
sa, enseguida se le tilda de chulo, engreido, niñato…etc. Los arbitros ya han cogido la manía de castigar más al individuo que a la acción en si. Ojo .. no estoy excusando la actitud antideportiva de nadie, cuando la hubiere, pero el envidiado siempre tiene más papeletas para llevarse el castigo máximo. Algunos periodistas se han subido también al carro de menospreciar y tener todo el día en el ojo del huracán a Cristiano, haciendo gala de envidia y de su incapacidad profesional. Y eso que no menciono a los periodistas del OTRO LADO, que esos si que dan PENA.
Bueno pues por mucho que les pese a algunos, Cristiano Ronaldo al igual que Megan Fox y David Beckham son más guapos, más jovenes, tienen más dinero y juegan mejor al futbol ( Megan Fox no lo se) que el 95 % de los demás futbolistas
La envidia es una declaración de nuestra falta de autoestima Y UNA DECLARACIÓN DE INFERIORIDAD. En los casos patológicos, el envidioso sólo puede hallar satisfacción en la destrucción completa del envidiado, en su desgracia total e incluso en su desaparición física.
PSICOLOGÍA DE LA ENVIDIA
La investigadora Melanie Klein, autora de “Envidia y gratitud”, una obra considerada básica por numerosos expertos en este terreno, indica que la envidia trae implícito el deseo de hacer daño. Se trata, además, de una actitud inherente a los seres humanos y que se desarrolla en las primeras etapas de la infancia, un dudoso honor que parecemos disfrutar en exclusiva. Según Juan Carlos Senar, de la Sociedad Española de Etología, “no hay constancia de que entre los animales se dé un fenómeno semejante, aunque éstos pueden utilizar mentiras y engaños para alcanzar objetivos”.
No hay que confundir la envidia con los celos, que son sentimientos muy distintos. La envidia nace de las carencias del sujeto, que quiere destruir al objeto-espejo. Los celos, en cambio, nacen del miedo a perder el afecto de la persona amada, a la que se quiere conservar. No obstante, ambos sentimientos pueden ir juntos. Por ejemplo, cuando una persona ataca a su pareja infiel y al (o la) amante de ésta diciendo que lo hace por “celos”, a menudo una gran parte de su rabia procede también de su envidia inconsciente, ya que el despechado/a deseaba secretamente ser infiel sin atreverse a ello, mientras que sus engañadores se le adelantaron. Por eso ahora se siente herido/a y humillado/a en su orgullo.
Fuente(s): JOSÉ LUIS CANO GIL Psicoterapeuta y Escritor
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